Todos hemos pasado por lo mismo: el ordenador lleva años funcionando, cada vez va un poco más lento, y cuando por fin te decides a hacer limpieza, Windows te ofrece un botón de "liberar espacio" que borra un puñado de archivos temporales sin explicarte gran cosa más. Sabes que hay basura acumulada ahí dentro, pero no tienes ni idea de dónde está ni si es seguro tocarla.
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| IA limpia PC con Windows 11 y elimina 50 GB de archivos basura con Claude Code |
Eso es exactamente lo que le pasaba a Joe Rice-Jones, colaborador de XDA Developers, hasta que decidió probar algo distinto: en lugar de usar otra herramienta de limpieza más, le pidió ayuda a Claude Code, la inteligencia artificial de Anthropic pensada para tareas técnicas. El resultado fue sorprendente incluso para él: más de 50 GB de archivos innecesarios que ninguna herramienta de Windows le había señalado antes.
Te contamos cómo funcionó el experimento, por qué encontró tanto espacio desperdiciado y, sobre todo, qué deberías tener en cuenta si quieres intentarlo tú mismo sin arriesgarte a romper nada.
Tu ordenador guarda mucho más de lo que ves a simple vista
Cuando abres el Explorador de archivos o revisas el listado de programas instalados, en realidad solo estás viendo una fracción muy pequeña de todo lo que hay dentro de Windows 11. El sistema operativo mantiene, silenciosamente, una cantidad enorme de componentes internos que pueden quedarse ahí durante años, mucho después de haber dejado de servir para algo.
Y el problema no es solo el espacio en disco. Algunos de esos procesos y servicios pueden seguir ejecutándose en segundo plano, consumiendo recursos, sin que el usuario tenga ni idea de qué función cumplen realmente.
Por eso, hacer una limpieza a fondo no consiste simplemente en borrar carpetas pesadas o desinstalar programas que ya no usas. Antes de eliminar nada, hay que entender qué es cada elemento y si se puede quitar sin que el equipo empiece a fallar.
Cómo usó Claude Code para analizar su Windows 11
Aquí viene la parte interesante: Claude Code no tuvo acceso directo al ordenador por arte de magia. El proceso funcionó de una forma mucho más controlada y, en realidad, bastante fácil de replicar:
- Recopilación de información del sistema. Se reunieron datos sobre las aplicaciones instaladas, archivos presentes y componentes del sistema operativo.
- Esa información se le entregó a la IA para que pudiera interpretarla, en lugar de dejar que Windows decidiera por su cuenta qué borrar.
- Claude analizó los datos y fue explicando, uno por uno, qué elementos parecían prescindibles y por qué.
La gran diferencia frente a una limpieza tradicional está justo ahí: Claude no se limitaba a decir "esto ocupa espacio, bórralo". Aportaba contexto. Ayudaba a entender si un archivo pertenecía a un programa que sí seguía instalado, si era un resto de un componente antiguo del sistema, o si formaba parte de algo que era mejor no tocar.
El resultado: más de 50 GB de espacio recuperable
Al final del análisis, aparecieron restos de software olvidado, componentes que ya no cumplían ninguna función y varios elementos más que merecía la pena revisar para liberar espacio. En total, la IA ayudó a identificar más de 50 GB de datos que se podían eliminar sin problema.
Lo más llamativo no fue solo la cifra, sino que buena parte de esos archivos eran realmente difíciles de encontrar usando las herramientas habituales de Windows. Cosas que llevaban años ahí, invisibles, sin que el sistema de limpieza nativo las señalara nunca.
¿Puedes hacer esto tú mismo? Guía práctica para empezar
Si te ha entrado curiosidad por revisar tu propio equipo, aquí tienes una forma sencilla de aplicar la misma idea sin necesidad de ser un experto en informática:
1. Reúne información antes de pedir ayuda a la IA
Antes de nada, necesitas datos sobre tu sistema: qué aplicaciones tienes instaladas, qué carpetas ocupan más espacio y qué procesos se ejecutan al iniciar Windows. El Administrador de tareas y el Analizador de almacenamiento de Windows (en Configuración > Sistema > Almacenamiento) son un buen punto de partida.
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Administrador de tareas y almacenamiento de Windows 11 para analizar el
sistema |
2. Pide contexto, no solo una lista
La clave del experimento no fue borrar rápido, sino entender qué era cada cosa. Al consultar con una IA, pregunta siempre "para qué sirve esto" y "es seguro eliminarlo", en lugar de simplemente pedir una lista de archivos pesados.
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Claude explicando qué archivos de Windows 11 son seguros para
eliminar |
3. Verifica antes de eliminar cualquier componente del sistema
Cualquier archivo relacionado con controladores, actualizaciones pendientes o servicios del propio Windows debería tratarse con cautela. No todo lo que ocupa espacio es prescindible.
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Claude verificando archivos de Windows Update antes de eliminarlos |
4. Haz una copia de seguridad antes de tocar nada importante
Por sencillo que parezca el proceso, siempre es buena idea tener un punto de restauración de Windows creado antes de borrar componentes del sistema, por si algo sale mal.
Crear un punto de restauración de Windows 11 antes de limpiar el
sistema |
5. Empieza por lo obvio: restos de programas y archivos temporales
Antes de meterte con componentes internos del sistema, revisa primero lo más seguro: instaladores antiguos descargados, carpetas de programas desinstalados que dejaron restos, y archivos temporales acumulados durante años.
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Windows 11 mostrando archivos temporales y restos de programas para
liberar espacio |
La IA ayuda a entender, pero no debe borrar a ciegas
Aquí está el matiz más importante de todo el experimento. Windows contiene una enorme cantidad de archivos y servicios cuya función no siempre resulta evidente para alguien sin conocimientos técnicos, y borrar el componente equivocado puede provocar problemas de estabilidad, errores en aplicaciones o incluso afectar funciones importantes del sistema.
La verdadera utilidad de una IA como Claude en este tipo de tareas no es actuar como una herramienta de limpieza automática que borra sin preguntar, sino funcionar como un asistente que te explica qué hay dentro de tu ordenador para que tú tomes la decisión final con más información sobre la mesa.
Conclusión: una forma distinta de entender tu propio PC
Durante años, limpiar Windows se ha reducido básicamente a buscar archivos grandes y desinstalar programas que ya no usamos. Este experimento demuestra que ahora es posible ir un paso más allá: analizar el sistema en profundidad, entender qué es cada componente y tomar decisiones informadas en lugar de borrar a ciegas.
Windows 11 va a seguir acumulando archivos con el uso diario, eso es inevitable. Pero herramientas como Claude Code apuntan a una nueva manera de mantener nuestros equipos: menos "borrar y cruzar los dedos", y más entender realmente qué está pasando dentro de la máquina que usamos todos los días.






