Un compuesto de hongos podría prevenir uno de los efectos más dolorosos de la quimioterapia

La quimioterapia puede ser fundamental para combatir el cáncer, pero algunos de sus efectos secundarios pueden permanecer mucho después de terminar el tratamiento. Entre ellos está el daño de los nervios periféricos, que puede provocar ardor, hormigueo, entumecimiento y dolor persistente, especialmente en las manos y los pies.

Mujer durante tratamiento de quimioterapia mientras se estudia un compuesto de hongos contra la neuropatía

Ahora, un estudio publicado en Science apunta a una posibilidad inesperada: la psilocibina, el compuesto psicoactivo presente en algunos hongos, podría ayudar a prevenir el daño nervioso provocado por determinados fármacos de quimioterapia. Por ahora, los resultados corresponden a experimentos realizados en ratones y células, por lo que todavía no se puede afirmar que el efecto funcione de la misma manera en personas.

La clave podría estar en prevenir el daño

Los investigadores del Centro Oncológico MD Anderson plantearon una idea diferente a la habitual. En lugar de intentar tratar el dolor después de que los nervios ya han sido afectados, estudiaron si era posible protegerlos antes de comenzar la quimioterapia.

Los experimentos se centraron principalmente en el cisplatino, un medicamento utilizado contra distintos tipos de cáncer. En los ratones tratados únicamente con quimioterapia, el daño nervioso y la sensibilidad al dolor persistieron durante meses.

Sin embargo, cuando los animales recibieron psilocibina antes del tratamiento, la sensibilidad al dolor disminuyó. Con dos dosis administradas con una semana de diferencia, los investigadores informaron que la hipersensibilidad desapareció por completo en sus modelos experimentales.

¿Cómo podría proteger a los nervios?

Los investigadores encontraron indicios de que la psilocibina puede interferir con algunos de los cambios celulares provocados por la quimioterapia.

Uno de los mecanismos estudiados está relacionado con las mitocondrias, estructuras esenciales para producir energía dentro de las células. El cisplatino puede alterar el transporte de estas estructuras a lo largo de las neuronas, mientras que el tratamiento previo con psilocibina evitó ese problema en determinados experimentos realizados con células de ratón.

Las pruebas posteriores también encontraron señales de un efecto protector en neuronas humanas cultivadas en laboratorio, aunque los propios investigadores y expertos externos consideran que todavía es necesario comprender mejor estos mecanismos.

La psilocibina no redujo la eficacia de la quimioterapia en los ratones

Uno de los resultados más importantes del estudio fue que la psilocibina no pareció interferir con el crecimiento tumoral ni con la eficacia de la quimioterapia en los modelos de ratón utilizados.

Además del cisplatino, los investigadores observaron resultados similares al utilizar otros medicamentos quimioterapéuticos, lo que plantea la posibilidad de que el efecto protector no esté limitado a un único fármaco.

Estudio en ratones analiza la psilocibina durante la quimioterapia y su posible efecto protector contra la neuropatía

Aun así, estos resultados no permiten concluir que la psilocibina pueda prevenir la neuropatía causada por la quimioterapia en pacientes humanos.

El próximo paso será probarla en pacientes

La investigación dará ahora un paso importante. El MD Anderson tiene previsto realizar un ensayo clínico de fase 2 con aproximadamente 80 pacientes que recibirán quimioterapia para cáncer de mama, colorrectal o de cabeza y cuello.

El objetivo será comprobar si el efecto observado en los modelos preclínicos también aparece en personas y, al mismo tiempo, evaluar la seguridad y tolerabilidad del tratamiento.

Esto será especialmente importante porque la psilocibina puede provocar alucinaciones y otros efectos perceptivos que no todos los pacientes tolerarían fácilmente. Los investigadores también están estudiando compuestos experimentales similares que podrían conservar parte de su efecto protector sin producir alucinaciones.

Una investigación prometedora, pero todavía no es un tratamiento

Los resultados abren una línea de investigación interesante para uno de los efectos secundarios más difíciles de tratar de la quimioterapia. Sin embargo, la psilocibina todavía no puede considerarse un tratamiento aprobado para prevenir el dolor o el daño nervioso provocado por la quimioterapia.

La principal incógnita es si los resultados obtenidos en ratones y células se repetirán en seres humanos. Para responderla harán falta ensayos clínicos y estudios de seguimiento que permitan conocer tanto su eficacia como sus posibles riesgos.

Si las próximas investigaciones confirman estos resultados, la idea de proteger los nervios antes de que la quimioterapia los dañe podría abrir una nueva vía para mejorar la calidad de vida de los pacientes con cáncer.

Fuente científica: estudio publicado en Science.

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