Fusión nuclear: la energía limpia que podría alimentar al mundo sin contaminar

Mientras el mundo busca alternativas al petróleo y al carbón, la fusión nuclear se perfila como la gran esperanza energética del futuro. A diferencia de la fisión (la que usan las centrales nucleares actuales), la fusión promete una energía limpia, segura y prácticamente ilimitada, sin los riesgos ni los residuos radiactivos que conocemos hoy.

Qué es la fusión nuclear

La fusión nuclear es el proceso mediante el cual dos núcleos ligeros, como el hidrógeno, se combinan para formar uno más pesado, liberando una cantidad enorme de energía. Es el mismo principio que hace brillar al Sol. En la Tierra, los científicos buscan recrear ese fenómeno dentro de reactores controlados.

Cómo funciona un reactor de fusión

Para lograr la fusión, se necesita calentar el hidrógeno a más de 150 millones de grados Celsius, convirtiéndolo en un plasma que debe mantenerse confinado por potentes campos magnéticos. Este confinamiento se logra con reactores tipo Tokamak, donde el plasma se mantiene suspendido sin tocar las paredes del reactor.

El proyecto ITER: un paso hacia el futuro energético

El mayor proyecto de fusión del planeta es el ITER (Reactor Experimental Termonuclear Internacional), que se construye en Francia con la colaboración de más de 35 países. Su objetivo es demostrar que es posible generar más energía de la que se consume durante el proceso de fusión.

Según el equipo científico de ITER, el primer encendido está previsto para 2035, y podría ser el punto de partida de una nueva era energética basada en la fusión controlada.

Ventajas de la fusión nuclear

  • Cero emisiones de carbono: no produce gases de efecto invernadero.
  • Sin residuos peligrosos: genera desechos mínimos y de corta vida radiactiva.
  • Abastecimiento ilimitado: el combustible principal (hidrógeno) puede obtenerse del agua de mar.
  • Seguridad: no hay riesgo de explosiones nucleares ni fugas radiactivas masivas.

Competencia global por dominar la fusión

Además de ITER, compañías privadas como Helion Energy, Commonwealth Fusion Systems y Tokamak Energy están desarrollando reactores compactos que podrían generar electricidad antes de 2030. Estados Unidos, China y Corea del Sur lideran la carrera con inversiones multimillonarias en laboratorios y startups de energía cuántica.

Desafíos que quedan por resolver

El principal reto es lograr que el proceso sea económicamente viable. Mantener el plasma estable y confinado requiere una cantidad enorme de energía y tecnología de materiales que resistan temperaturas extremas. Aun así, los avances en superconductores y control magnético están acercando el sueño cada vez más.

Una energía limpia y sin límites

Expertos del MIT y del Instituto de Fusión Nuclear de Madrid aseguran que la fusión será la base de la transición energética del siglo XXI. Si se logra su comercialización, la humanidad podría disponer de energía limpia durante millones de años, eliminando la dependencia de los combustibles fósiles.

El Sol nos ha mostrado el camino. Ahora, el reto es aprender a crear una estrella en la Tierra.

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