Las extensiones eléctricas son comunes en muchos hogares, pero su uso incorrecto o la mala calidad de algunos modelos puede representar un riesgo real de sobrecalentamiento e incendio.
En este artículo te explicamos qué extensiones son peligrosas, por qué lo son y cómo usarlas de forma segura.
Por qué algunas extensiones eléctricas son peligrosas
No todas las extensiones están diseñadas para soportar la misma carga eléctrica. El principal problema aparece cuando se conectan varios dispositivos de alto consumo en una sola regleta.
Esto puede provocar:
- Sobrecalentamiento de los cables
- Deterioro del aislamiento
- Cortocircuitos
- Riesgo de incendio
Extensiones que debes evitar
Regletas de baja calidad
Las extensiones muy económicas suelen usar cables delgados que no soportan cargas altas.
Extensiones sin protección contra sobrecargas
Sin un sistema de corte automático, el riesgo aumenta al conectar varios dispositivos.
Extensiones antiguas o deterioradas
El uso prolongado desgasta el cableado interno, aunque externamente parezcan en buen estado.
Errores comunes al usar extensiones eléctricas
- Conectar electrodomésticos de alto consumo
- Encadenar varias extensiones
- Colocarlas debajo de alfombras
- Usarlas cerca de fuentes de calor
Estos hábitos incrementan el riesgo de accidentes.
Cómo usar extensiones eléctricas de forma segura
- Utiliza extensiones con protección contra sobrecargas
- Evita conectar varios aparatos potentes en una sola regleta
- Revisa periódicamente el estado del cable
- Desconecta la extensión cuando no esté en uso
Cuándo dejar de usar una extensión
Debes reemplazarla inmediatamente si:
- El cable se calienta al tacto
- Presenta cortes o grietas
- Huele a plástico quemado
Las extensiones eléctricas son útiles, pero no están diseñadas para sustituir una instalación eléctrica adecuada. Usarlas incorrectamente puede generar riesgos graves en el hogar.
Elegir modelos seguros y utilizarlos correctamente reduce considerablemente las posibilidades de accidentes.
