¿Tu PC está lento? 12 trucos para hacerlo parecer nuevo sin gastar una fortuna

¿Tu PC ya tiene algunos años y últimamente lo notas lento, pesado o menos capaz que antes? Antes de pensar en comprar uno nuevo, todavía hay varias cosas que puedes hacer para recuperar buena parte de su rendimiento.

Algunas mejoras no cuestan nada y otras requieren una pequeña inversión. Lo importante es empezar por las más sencillas y comprobar si realmente notas una diferencia.

PC lento con Windows 11 y trucos para mejorar su rendimiento

Estas son 12 formas prácticas de mejorar un PC antiguo y alargar su vida útil sin tener que reemplazar todo el equipo.

1. Activa XMP o EXPO para aprovechar mejor la memoria RAM

Si tu memoria RAM es compatible con XMP o EXPO, es posible que esté funcionando a una velocidad inferior a la especificada por el fabricante.

Pasos para activarlo

  1. Reinicia el ordenador y entra en la BIOS o UEFI. Normalmente se accede pulsando Supr, F2 o una tecla similar durante el arranque.
  2. Busca una opción relacionada con la memoria, como XMP, EXPO, Memory Profile o DRAM Profile.
  3. Activa el perfil disponible para tu memoria.
  4. Guarda los cambios y reinicia el PC.
  5. Comprueba en Windows la velocidad de la RAM para confirmar que el perfil se aplicó.

Cómo activar XMP o EXPO para mejorar el rendimiento de la memoria RAM

Si después de activarlo aparecen errores o el ordenador no arranca correctamente, vuelve a la BIOS y restaura la configuración anterior.

2. Activa Resizable BAR

Resizable BAR (ReBAR) permite que el procesador gestione el acceso a la memoria de vídeo de una tarjeta gráfica compatible de una manera más eficiente.

Pasos para comprobarlo

  1. Entra en la BIOS o UEFI de tu placa base.
  2. Busca opciones como Resizable BAR, Re-Size BAR o Smart Access Memory.
  3. Activa la función si tu hardware es compatible.
  4. Guarda los cambios y reinicia.
  5. Comprueba posteriormente en el software de tu tarjeta gráfica si la función aparece como activa.

Cómo activar Resizable BAR para mejorar el rendimiento de la tarjeta gráfica


La disponibilidad y el nombre de esta opción dependen de la placa base, procesador y tarjeta gráfica.

3. Libera espacio en tu SSD

Si tu SSD está casi lleno, merece la pena hacer una limpieza. Además de recuperar espacio, tendrás más margen para instalar aplicaciones y trabajar con tus archivos.

Pasos para liberar espacio

  1. Abre Configuración > Sistema > Almacenamiento en Windows.
  2. Revisa qué categorías están ocupando más espacio.
  3. Desinstala programas y juegos que ya no utilices.
  4. Elimina archivos temporales innecesarios.
  5. Revisa la carpeta de Descargas y elimina lo que ya no necesites.
  6. Mueve fotografías, vídeos y archivos grandes a otra unidad si no necesitas tenerlos en el SSD principal.
Cómo liberar espacio del SSD en Windows 11 para mejorar el rendimiento

Intenta no llenar completamente la unidad. Dejar espacio libre ayuda a mantener un funcionamiento más cómodo del sistema.

4. Actualiza los controladores

Un controlador antiguo puede provocar problemas de compatibilidad, errores o un funcionamiento deficiente del hardware.

Pasos recomendados

  1. Identifica el modelo de tu tarjeta gráfica y placa base.
  2. Visita la página oficial del fabricante.
  3. Descarga los controladores correspondientes a tu versión de Windows.
  4. Instala primero los controladores de la tarjeta gráfica y después los del chipset si corresponde.
  5. Reinicia el ordenador cuando sea necesario.
Cómo actualizar los controladores del PC para mejorar el rendimiento de Windows

Evita instalar controladores de páginas desconocidas. Para componentes importantes, utiliza preferentemente las herramientas y páginas oficiales del fabricante.

5. Mantén Windows actualizado

Las actualizaciones de Windows pueden incluir correcciones de seguridad, estabilidad y compatibilidad.

Cómo comprobar las actualizaciones

  1. Abre Configuración.
  2. Entra en Windows Update.
  3. Pulsa Buscar actualizaciones.
  4. Instala las actualizaciones disponibles.
  5. Reinicia el ordenador si Windows lo solicita.
Cómo actualizar Windows 11 para mejorar la estabilidad y el rendimiento del PC

Después del reinicio, comprueba si el problema de rendimiento que tenías continúa.

6. Cuida la batería de tu portátil

Si utilizas un portátil, una batería muy degradada puede reducir considerablemente su autonomía y hacer que el equipo resulte menos práctico.

Qué puedes hacer

  1. Evita utilizar el portátil en lugares donde se acumule demasiado calor.
  2. Reduce el brillo de la pantalla cuando no necesites tanta iluminación.
  3. Activa los modos de ahorro de energía cuando necesites más autonomía.
  4. Comprueba el estado de la batería desde las herramientas de diagnóstico disponibles en tu sistema.
  5. Si la batería está muy deteriorada, considera sustituirla por una compatible y de buena calidad.

Si utilizas el portátil conectado durante largos periodos, revisa también si el fabricante ofrece un modo de conservación de batería que limite la carga máxima.

7. Limpia el PC por dentro

El polvo puede acumularse en ventiladores, disipadores y rejillas de ventilación. Cuando el calor no puede salir correctamente, el sistema puede aumentar la velocidad de los ventiladores y reducir el rendimiento para controlar la temperatura.

Cómo limpiarlo correctamente

  1. Apaga completamente el ordenador y desconecta el cable de alimentación.
  2. Abre la carcasa siguiendo las instrucciones del fabricante.
  3. Utiliza aire comprimido para retirar el polvo de ventiladores, disipadores y rejillas.
  4. Sujeta las aspas de los ventiladores mientras los limpias para evitar que giren excesivamente.
  5. Comprueba que las entradas y salidas de aire no estén obstruidas.
  6. Vuelve a cerrar la carcasa y enciende el equipo.

En un portátil, la limpieza interna puede ser más delicada. Si no tienes experiencia desmontándolo, es mejor no forzar ninguna pieza.

8. Prueba un overclocking moderado

El overclocking puede aumentar ligeramente el rendimiento de determinados componentes, pero no es necesario para todos los equipos.

Si quieres probarlo

  1. Comprueba primero si tu procesador, tarjeta gráfica o memoria permiten ajustes de frecuencia.
  2. Haz una prueba de rendimiento antes de modificar nada para tener un punto de comparación.
  3. Utiliza preferentemente las herramientas proporcionadas por el fabricante.
  4. Realiza cambios pequeños y progresivos.
  5. Controla las temperaturas durante las pruebas.
  6. Si aparecen bloqueos, errores o temperaturas excesivas, vuelve a la configuración anterior.

Si buscas una mejora sencilla, activar XMP o EXPO suele ser mucho más fácil que realizar un overclocking manual.

9. Añade almacenamiento externo

Cuando el problema es la falta de espacio, no siempre necesitas cambiar el SSD interno. Una unidad externa puede resolverlo rápidamente.

Cómo aprovecharla mejor

  1. Conecta el SSD o disco externo al ordenador.
  2. Espera a que Windows lo reconozca.
  3. Crea una carpeta para tus archivos personales o bibliotecas.
  4. Mueve fotografías, vídeos y otros archivos grandes que no necesites tener en la unidad principal.
  5. Utiliza la unidad externa para realizar copias de seguridad importantes.
Cómo añadir almacenamiento externo para liberar espacio del PC

Si vas a ejecutar aplicaciones o juegos desde la unidad externa, comprueba que la conexión y la velocidad del dispositivo sean adecuadas.

10. Restablece Windows si el sistema está demasiado cargado

Después de años instalando y desinstalando programas, un ordenador puede acumular aplicaciones y configuraciones que ya no necesitas. Si una limpieza normal no soluciona el problema, puedes considerar restablecer Windows.

Antes de restablecer el PC

  1. Haz una copia de seguridad de tus documentos, fotografías y vídeos.
  2. Guarda tus archivos de trabajo y cualquier dato importante.
  3. Comprueba que tienes acceso a tus cuentas y contraseñas.
  4. Verifica qué programas necesitarás reinstalar después.

Para iniciar el restablecimiento

  1. Abre Configuración.
  2. Entra en Sistema > Recuperación.
  3. Busca la opción para Restablecer este PC.
  4. Revisa cuidadosamente las opciones disponibles.
  5. Selecciona la alternativa que corresponda a lo que quieres conservar o eliminar.
Cómo restablecer Windows 11 para recuperar el rendimiento del PC

No empieces este proceso sin tener una copia de seguridad de tus archivos importantes.

11. Actualiza una sola pieza en lugar de cambiar todo el PC

Si después de hacer mantenimiento todavía necesitas más rendimiento, intenta descubrir primero qué componente está limitando al ordenador.

Cómo decidir qué actualizar

  1. Abre el Administrador de tareas mientras utilizas el programa o juego que te da problemas.
  2. Observa el uso de CPU, memoria RAM, GPU y disco.
  3. Identifica cuál de estos componentes llega habitualmente al límite.
  4. Comprueba qué componentes son compatibles con tu placa base.
  5. Actualiza solamente la pieza que realmente necesitas.
Cómo identificar qué componente actualizar para mejorar el rendimiento del PC

Por ejemplo, si constantemente te falta memoria RAM, aumentar la capacidad puede tener mucho más sentido que cambiar el procesador.

12. Considera comprar un PC de segunda mano

Si después de todo lo anterior realmente necesitas otro ordenador, un equipo de segunda mano puede ser una alternativa para reducir el gasto.

Qué comprobar antes de comprar

  1. Pregunta por el modelo exacto del procesador, tarjeta gráfica, RAM y almacenamiento.
  2. Comprueba la antigüedad aproximada del equipo.
  3. Pregunta si ha sido reparado o modificado.
  4. Si es posible, prueba el ordenador personalmente.
  5. Comprueba que encienda correctamente y que todos sus componentes funcionen.
  6. Si compras a distancia, utiliza una plataforma con protección para el comprador.

Desconfía de ofertas demasiado buenas para ser verdad y evita enviar dinero por adelantado a vendedores desconocidos sin ninguna protección.

¿Vale la pena mejorar un PC viejo?

En muchos casos, sí. Un ordenador que parece lento no necesariamente necesita ser reemplazado. A veces el problema está en algo tan sencillo como un SSD lleno, exceso de polvo, controladores antiguos o una configuración de memoria que nunca se activó.

Lo más inteligente es diagnosticar primero y gastar después. Empieza por las mejoras gratuitas y comprueba qué cambia realmente.


Antes de comprar un PC nuevo, dale una oportunidad al que ya tienes. Una buena limpieza, algo de espacio libre, controladores actualizados y unos cuantos ajustes pueden marcar una diferencia sorprendente.

Y si finalmente necesitas actualizar hardware, no tienes por qué cambiar todo el ordenador. Identifica primero el componente que está frenando el rendimiento y actualiza únicamente lo necesario.

Con un poco de mantenimiento y algunas mejoras bien elegidas, tu viejo PC todavía puede darte mucho más de sí.

Publicar un comentario

Artículo Anterior Artículo Siguiente