Los murciélagos esconden una serie de características biológicas que llevan años llamando la atención de los científicos. Algunas especies pueden vivir durante décadas pese a su pequeño tamaño y han desarrollado mecanismos muy particulares para convivir con virus y responder al daño celular.
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| Myotis lucifugus y su relación con la reparación del ADN y la resistencia al cáncer |
Ahora, una investigación publicada en Nature ha analizado los genomas de varias especies del género Myotis para intentar comprender mejor cómo evolucionaron estas capacidades. Los resultados apuntan a una relación entre longevidad, inmunidad, respuesta al daño del ADN y resistencia al cáncer.
¿Qué tienen de especial los murciélagos?
Una de las características más sorprendentes es su longevidad. Dentro del género Myotis existen diferencias enormes en la esperanza de vida. Algunas especies pueden alcanzar varias décadas de vida a pesar de tener un tamaño corporal reducido.
El estudio señala, por ejemplo, que Myotis brandtii puede alcanzar los 42 años, mientras que otras especies del mismo género tienen una esperanza de vida mucho menor.
Esta diversidad convierte a los murciélagos en un modelo especialmente interesante para investigar cómo evolucionan la longevidad y los mecanismos de protección frente a enfermedades.
Los científicos analizaron ocho especies de murciélagos
Para investigar qué hay detrás de estas características, los investigadores generaron ensamblajes genómicos casi completos de ocho especies de Myotis y los combinaron con experimentos realizados en células.
El objetivo era buscar cambios genéticos que pudieran estar relacionados con la longevidad, la respuesta inmunitaria, las infecciones virales y los mecanismos de protección frente al cáncer.
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| Ocho especies de murciélagos del género Myotis analizadas en un estudio genómico |
Los genomas obtenidos presentan un nivel de detalle muy elevado y permitieron estudiar tanto cambios en la secuencia del ADN como modificaciones en el número de copias de determinados genes.
Una defensa genética especialmente interesante
Uno de los genes que llamó la atención de los investigadores fue PKR, relacionado con la respuesta al estrés celular y la inmunidad innata.
El análisis encontró diferentes versiones de este gen dentro de las especies estudiadas, incluyendo algunas con copias adicionales. Los experimentos celulares mostraron que estas variantes participan en la respuesta frente a determinadas infecciones virales.
Sin embargo, el hallazgo también revela que una mayor actividad de estas proteínas puede tener costes para las células. Esto sugiere que la evolución de los murciélagos ha tenido que mantener un equilibrio entre defensa antiviral y protección de las propias células.
La relación entre virus, envejecimiento y cáncer
La parte más interesante del estudio aparece cuando los investigadores comparan los cambios genéticos relacionados con la inmunidad con aquellos asociados al envejecimiento y al cáncer.
Encontraron señales de selección positiva en genes vinculados con procesos relacionados con el cáncer y la longevidad. Estas señales fueron especialmente relevantes en algunos de los linajes de Myotis que experimentaron mayores aumentos de esperanza de vida.
Esto no significa que los murciélagos sean inmunes al cáncer. Lo que indica es que, a lo largo de su evolución, determinados mecanismos relacionados con el control celular parecen haber estado sometidos a una presión selectiva importante.
El ADN podría tener una de las claves
Uno de los resultados más llamativos apareció en Myotis lucifugus, una de las especies más longevas analizadas.
Los investigadores observaron un enriquecimiento de genes relacionados con la reparación de roturas de doble cadena del ADN. También realizaron experimentos con células de esta especie para estudiar cómo respondían ante un agente que provoca este tipo de daño.
Las células mostraron una respuesta marcada, incluida una mayor activación de procesos relacionados con la muerte celular cuando el daño era elevado. En términos sencillos, una posible estrategia consiste en eliminar células que han sufrido daños importantes antes de que puedan acumular alteraciones peligrosas.
¿Podrían estos genes ayudar a combatir el cáncer humano?
Esta es la posibilidad que hace que el descubrimiento resulte especialmente interesante, pero todavía no existe una respuesta definitiva.
Los investigadores no han creado un tratamiento contra el cáncer basado en genes de murciélago ni han demostrado que estos mecanismos puedan aplicarse directamente a pacientes humanos.
Lo que han identificado son mecanismos biológicos que podrían servir como punto de partida para futuras investigaciones. Comprender cómo determinadas especies controlan el daño celular, responden a los virus y mantienen sus tejidos durante tantos años podría ayudar a descubrir nuevas estrategias contra enfermedades relacionadas con el envejecimiento.
La naturaleza vuelve a ofrecer pistas para la medicina
El estudio de los murciélagos demuestra que la evolución puede producir soluciones biológicas muy diferentes para afrontar problemas que también afectan a los seres humanos.
En este caso, los investigadores encontraron conexiones entre inmunidad, virus, longevidad, daño del ADN y cáncer. La relación no es sencilla y todavía quedan muchas preguntas por responder, pero los resultados ofrecen nuevas pistas sobre cómo algunos mamíferos han conseguido desarrollar mecanismos de protección extraordinarios.
El verdadero valor de este descubrimiento estará en determinar si alguno de estos mecanismos puede traducirse, de forma segura, en nuevas herramientas para la medicina. Por ahora, los genes de los murciélagos no son una cura contra el cáncer, pero sí podrían ayudar a los científicos a entender mejor por qué algunas especies envejecen de forma tan distinta y cómo consiguen controlar el daño celular durante décadas.
Fuente científica: Nature

